Guía completa para viajar a Japón por primera vez
Visado, dinero, transporte, alojamiento y cultura: todo lo que hay que saber antes de pisar Japón por primera vez, explicado sin dar nada por sabido.
Japón tiene fama de ser un destino difícil para un primer viaje: el idioma, la escritura, las normas no escritas. La fama es exagerada. Es uno de los países más fáciles de recorrer del mundo para quien no habla japonés, siempre que se sepan un puñado de cosas antes de llegar. Esta guía es esa lista, de principio a fin.
Antes de salir: visado, dinero y seguro
España tiene acuerdo de exención de visado con Japón: para estancias turísticas de hasta 90 días solo hace falta el pasaporte en vigor, sin trámite previo. No hay que confundir esto con el registro electrónico que sí piden otros países vecinos; Japón, de momento, no lo exige a ciudadanos españoles.
El yen se calcula fácil quitando dos ceros: 1.000 yenes son unos 6 euros a un tipo de cambio típico, aunque conviene comprobarlo antes de salir. Lleva algo de efectivo desde España o retíralo nada más aterrizar: fuera de las grandes cadenas, muchos restaurantes y tiendas pequeñas todavía no aceptan tarjeta.
El seguro de viaje, no opcional
La sanidad japonesa es excelente y cara para quien no tiene cobertura. Un seguro de viaje con buena cobertura médica es tan necesario aquí como en Estados Unidos, aunque se hable menos de ello. Revisa que cubra evacuación y hospitalización, no solo consultas básicas.
Cómo moverse: trenes, no coches
Japón se recorre en tren. La red de Japan Railways conecta las ciudades grandes con el Shinkansen, el tren bala, y dentro de cada ciudad el metro y los trenes urbanos llegan a todas partes con una puntualidad que hay que ver para creer.
El JR Pass ya no es tan buena idea
Hasta 2023 el Japan Rail Pass era la recomendación automática para cualquier viaje. Desde su subida de precio, solo compensa si el itinerario encadena varios trayectos largos en pocos días, tipo Tokio-Kioto-Hiroshima-Tokio. Para quedarte en una o dos ciudades, comprar los billetes sueltos suele salir más barato. Haz la cuenta antes de comprarlo, no por costumbre.
La tarjeta IC, sí siempre
Nada más llegar, compra una tarjeta IC (Suica o Pasmo en la zona de Tokio, Icoca en la de Osaka) en cualquier estación. Sirve para el metro, los autobuses urbanos, muchos trenes de cercanías y para pagar en máquinas expendedoras y tiendas de conveniencia. Es la mejora de calidad de vida más barata de todo el viaje.
Dónde alojarse: tres tipos de sitio
Los hoteles de negocios (Toyoko Inn, APA, Dormy Inn) son pequeños pero impecables, bien ubicados cerca de estaciones, y la opción más práctica para la mayoría de viajes. Los hostales tienen buen ambiente y son la opción más barata en las ciudades grandes. Y una noche en un ryokan tradicional, con tatami, futón y a menudo un baño de aguas termales (onsen), es la experiencia que conviene reservar aunque solo sea una vez en el viaje.
Las reglas del onsen
Antes de entrar al agua se ducha sentado en los taburetes bajos que hay junto a los grifos, con jabón, y se aclara bien. El bañador no se usa dentro del agua salvo en algunos onsen mixtos modernos. Los tatuajes grandes pueden estar prohibidos en onsen tradicionales, aunque cada vez hay más flexibles: conviene comprobarlo al reservar.
Comer sin miedo a equivocarte
La comida es donde Japón sorprende más gratamente a quien llega con la fama de "país caro" en la cabeza. Un ramen decente cuesta entre 6 y 10 euros. Las tiendas de conveniencia (konbini) tienen comida caliente de calidad sorprendente por 3 a 6 euros. Y muchos de los mejores restaurantes son pequeños locales de barra con menú del día, no los sitios turísticos con foto en el escaparate.
Las normas de mesa que sí importan
No se clavan los palillos verticales en el arroz: recuerda a un ritual funerario. No se pasa comida de palillos a palillos. Sorber los fideos ruidosamente no es de mala educación, al contrario: indica que se disfruta. Y las propinas no se dejan en ningún sitio; intentarlo puede incluso incomodar al camarero.
Un itinerario de referencia para diez días
Una ruta que reparte bien el tiempo: cuatro o cinco días en Tokio y alrededores (Nikko o Kamakura como excursión de un día), dos o tres en Kioto con una parada en Nara u Osaka, y el resto en un traslado en Shinkansen hacia un destino más tranquilo, como Hakone o Kanazawa. Moverse cada día multiplica el gasto en trenes sin añadir mucho al viaje; quedarse más tiempo en menos sitios casi siempre sale mejor.
Cuándo ir
Finales de marzo y abril, la temporada de los cerezos en flor, es la más solicitada y la más cara: hoteles llenos con meses de antelación y precios de trenes disparados. Noviembre, con los arces rojos, tiene un atractivo parecido con algo menos de masificación. Mayo, junio (antes de la temporada de lluvias) y septiembre-octubre ofrecen buen clima a precios de temporada media, y son la opción más razonable para un primer viaje sin más restricciones que el calendario laboral.
Errores que cometen los primerizos
Intentar ver Tokio, Kioto, Osaka, Hiroshima y el Monte Fuji en ocho días es el error más común: Japón castiga la prisa con horas de tren y noches cambiando de hotel. Otro error es no reservar restaurantes populares con antelación, algo que en Japón se hace con más frecuencia que en España incluso para sitios de precio medio. Y el tercero es no llevar suficiente efectivo, confiando en que las tarjetas funcionan en todas partes como en Europa; en Japón, todavía no.
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